Seis pistas de que tenemos un sistema inmunológico débil

Con los años, uno debe aprender a escuchar a su cuerpo. Nuestro organismo nos manda señales de forma constante de qué necesita, qué quiere, qué rechaza, qué agradece. A veces sentimos la necesidad de dormir sin despertador, de comer más fruta, de lanzarnos a correr una buena carrera o de beber agua, ¿verdad? No es aleatorio.

De la misma manera, hay dolores, molestias, ciertas infecciones leves o formas de responder nuestro cuerpo ante vicisitudes complicadas que nos pueden estar hablando también de cómo se encuentra nuestro organismo. Si las escuchamos, podemos darnos cuenta de que nuestro cuerpo necesita más cuidados, ya que quizás está diciéndonos que nuestro sistema inmunológico está débil, algo peligroso y que pone en riesgo nuestra salud.

¿Cuáles son las señales de que nuestro sistema inmunológico está débil?

  • Resfriarse con mucha frecuencia. Quien tiene más de tres y cuatro resfriados al año, quizás debería revisar su alimentación, sus hábitos de descanso, si hace deporte y si tiene los niveles de glóbulos blancos como debería ser.
  • Sentir un cansancio contínuo injustificado. Levantarse por la mañana siempre con agotamiento, estar continuamente con ganas de descansar sin razón… Todo puede indicar que nuestro sistema inmunológico está débil.
  • Dolor de cabeza constante, acompañado de mareos.
  • Tener infecciones de orina, riñón o estómago, así como inflamación en las encías, tener diarrea… No solo una vez, sino varias veces y con cierta dificultad para volver a la normalidad, podría ser síntoma de que nuestro cuerpo está luchando con agentes externos y no tiene la suficiente fortaleza para hacerse cargo.
  • Cuando una herida o un golpe tarda en curarse, debemos estar alerta porque es un claro síntoma de que nuestro sistema inmune está débil.
  • De forma parecida, si nos estamos medicando con antibióticos y parece que nuestra enfermedad no remite del todo, es importante hablar con el médico porque puede ser que o bien estemos más graves de lo que parece o bien nuestro cuerpo no tiene armas para sobreponerse del todo.

Una vez nos hemos cerciorado de que quizás algo no vaya bien, ¿qué podemos hacer? Lo primero, acudir al médico. Lo segundo, examinar cada uno de los aspectos de nuestra vida y ser sinceros con nosotros mismos, ¿estamos haciendo todo lo que podemos por estar sanos, sin estrés? Debemos hacer por mejorar, poniendo atención en nuestra dieta, haciendo ejercicio, buscando el relax y el descanso… Fortalecer el sistema inmune es algo que tenemos en nuestra mano y que debemos tener siempre en mente para poder gozar de mejor salud.